sábado, 15 de septiembre de 2012

COSAS OYERES, SANCHO, QUE NON CREERES


Recuperamos gracias al incomparable archivo de nuestro amigo y colaborador Javier Stagnaro, una nota de la revista Siete Días Ilustrados (Diciembre  de 1973). Resulta interesante y hasta en cierta forma divertido, leer lo que decían en aquel lejano año, estos personajes curiosos, entre los que se destacan nuestro admirado Julio Goyén Aguado, Pedro Romaniuk, miembros de ONIFE  (fundado por  Fabio Zerpa) entre otros. El debate fue sobre la Argentina  y el mundo en el año 2000:

Expertos en curiosas disciplinas opinan sobre el pasado, presente y futuro del mundo

Del espacio sideral a las cavernas, de la economía al gobierno universal, de los mensajes telepáticos a las virtudes del esparrago, pasando por el fin del mundo. Tal el zigzagueante itinerario  recorrido por un vehemente, singular panel.

….Como no podía ser de otro modo, la mayor parte de los futurólogos se reclutó entre los investigadores de fenómenos extraterrestres: Víctor  Cerasale y Norberto de la Puente, en representación de ONIFE (organismo liderado por el actor y ovnílogo Fabio Zerpa, ausente por razones de salud) ; el ingeniero aeronáutico Ariel Ciro Rieti (presidente de CODOVNI) y constructor de un avión en la azotea de su casa); el investigador Pedro Romaniuk (aviador profesional, fundador y director del Instituto cosmobiofísico de investigaciones extraterrestres, Paranormales y Atómicas, autor de La Tierra esta temblando…); Máximo Astorga, investigador de accidentes aeronáuticos y, ya en un sesgo menos ortodoxo, el señor Francisco García, quien se autotitula Comandante en Jefe de los Ejércitos Extraterrestres, receptor telepático, desde 1956, de inquietantes prescripciones marcianas.
 No todos los panelistas exhibieron la vertical vocación de escrutar los mundos hacia arriba; hubo quien, como el espeleólogo Julio Goyén Aguado, opto por incursionar en las profundidades terráqueas y hablan de las cavernas que horadan al globo como un queso gruyere; un criterio esencia e incontaminadamente terrestre que compartieron desde distintas ópticas, otros dos panelistas: el abogado, pensador y filosofo Segismundo Masel, incesante creador de apotegmas, ora animados de afanes universalistas, ora traspasados por las espartanas prácticas del vegetarianismo, y el economista autodidacta Lázaro Dayán, Safdie, poseedor de mágicas e hipotecarias  soluciones para restañar la crítica economía nacional.
Los denodados afanes de cinco representantes de Siete Días (los secretarios de redacción Abel Gonzalez, Alberto Figueroa, Alberto Agostinelli y Francisco Juárez y el redactor José Maria Jaunarena) resultaron infructuosos para moderar un debate minado por desbordes extraterrestres, platos voladores, comunicados marcianos, panaceas hipotecarias y torrentes universalistas. Por esa razón-entre otras cosas- se confeccionan tres recuadros con los respectivos, sabrasos ideario Dayan Safdie, Garcia y Masel. Lo que sigue es una fragmentaria glosa de un debate que por momentos se tornó rápido, por los contrapuestos criterios de investigación o por la muy terrestre vehemencia que contamino la estólida paz del mundo sideral.

ESTO SE VA PARA ARRIBA

En opinión de Rietti,  el mundo marcha hacia el infinito. Gobernado por dos fuerzas, la magnética y la de gravedad, el hombre debe ubicarse cósmicamente, “comenzando a pensar desde afuera hacia la Tierra”. Tal apetencia centrípeta fue velozmente satisfecha por Francisco García –representante en el planeta del Consejo Espacial Extraterrestre: Desde 1956 –telepateó- estoy en contacto mental con los marcianos, quienes me designaron delegado permanente. Llevo ya escritas más de 16 mil páginas con estos comunicados, muchos de los cuales fueron puestos en conocimiento de distintos gobiernos y cuerpos diplomáticos. Pero la incredulidad y los intereses creados desoyen mis vaticinios de cataclismos, catástrofes e incursiones de naves extraterrestres”.
Rietti.- Tambien pronosticó usted que se verían ovnis en  Chascomús y sin embargo nadie los vio.
García.- Efectivamente. Yo anuncié que 50 naves sobrevolarían Chascomús el 25 de agosto pasado a las 17 horas. Me equivoqué por media hora. A las 17.30 pasaron tres naves. Cinco más pasaron a las 21 horas.
Siete Dias.- Un atraso justificable viniendo de tan lejos…
García.- El 30 de agosto, una amiga extraterrestre, que circula por Buenos Aires, confundida por su minifalda con una porteña más…
Siete Dias.- Perdón… ¿Qué edad tendrá esa señorita?
Garcia.- Unos 500 años… Decía que esta amiga me avisó que la expedición había fracasado por un bombardeo magnético solar, bombardeo que también tronchó mis recepciones telepáticas. Ocho días después el diario La Nación publicó que los observatorios norteamericanos habían detectado el bombardeo magnético…

ESTO SE VA PARA ABAJO….

Romaniuk.- En el año 1957 el hombre rompe las cadenas que lo atan a la Tierra y sube al cosmos.  En 1945, por amparo de las leyes de Dios, controla la energía atómica. Con este hallazgo el ritmo del progreso humano aumenta en un 10 mil por ciento, pero en ese veloz camino quedó olvidada la esencia misma del hombre. Los científicos que no temen arriesgar su nombre saben que hay sectores muy grandes en los que se ha destruido el equilibrio ecológico y genéticos por lapsos de 60, 80, 100 y 1000 años. Se ha comprobado la contaminación radiactiva de grandes lagos, como Erie y de grandes ríos, como el Rhin y el Nilo. Una estadística e la fuerza aérea de USA muestra el aumento de los ciclones. Entre 1916 y 1920 se registraron 444; entre 1946/50: 902; entre 1961/65: 3.413 ciclones. El hombre debe entender que la única bandera humana no es de colores; es el agua, el aire y el sol; la humanidad debe unirse para conservarlos libres de contaminación radiactiva y si no, perecerá.
 Algo renuente a dejarse remontar en tan siderales estartos, el espeleólogo Goyén Aguado prefirió aferrarse a sus profundas investigaciones: las cavernas, que redituarán, en un futuro no lejano, jugosos dividendos turísticos. Claro que como conjeturó Siete Días, lo más probable es que, dado el Apocalipsis que anunciaron algunos panelistas, se conviertan más en refugio antiaéreo que en curiosidad turística. Por su parte, Gerasale negó enfáticamente que los integrantes de ONIFE mantengan contactos con extraterrestres. La finalidad del organismo según explico su compañero de bancada De La Puente, artista ilustrador de la publicación Más allá de la cuarta dimensión, es promover entre los jóvenes el entusiasmo por la investigación sobre bases científicas. “Las manifestaciones de la vida extraterrestre requieren una investigación pausada y metódica”, alertó.
 La conversación retozó –en un intrincado vaivén- por las momias cavernarias, por la disposición artístico-matemática de las ciudades precolombinas, por la misteriosa desaparición de sus pobladores, por las curiosas similitudes urbanísticas entre ciudades de México y Camboya y por ciertas predicciones telepáticas efectuadas por García acerca de un accidente en Mendoza, cuyo saldo fue de 17 muertos y 3 heridos.
Astorga.- Soy un investigador de accidentes de aviación. Trabajé en bases de Gran Bretaña y Estados Unidos y jamás se encontraron causas que no fueran imputables a factores humanos, aerodinámicos o meteorológicos. No existe posibilidad alguna de que naves extraterrestres hayan causado catástrofes aéreas.
García.- No quise decir eso, sino que poseo facultades telepáticas para poder adelantarlo. En la nota que presenté a las autoridades de Aeronáutica dije que el aparato no cayo por causa de ninguna interferencia.
 En eso, imprevistamente, se irguió el doctor Segismundo Masel, negando toda suerte de cataclismo extraterrestre o radiactivo, con el brillante, vehemente envoltorio de sus apotegmas: “Yo digo que si se mantiene la anarquía reinante y no se establece la Confederación Mundial de las Naciones, el hombre marcha hacía su destrucción: en otras palabras, la ONU, Diosa Themis con venda y balanza pero sin espada”, apotemizó.

SOFOCONES EN EL TERCER MILENARIO

 Por fin, más o menos concluidos los devaneos cósmicos, Siete Días requirió a los asistentes las predicciones para el año 2000. El cavernícola  Goyén Aguado fue uno de los primeros profetas del Apocalipsis: “La humanidad tuvo un nacimiento, una evolución, un apogeo y una destrucción. Creo que no se llegará al año 2000. Tal vez se salve el sur de América, la Cordillera de los Andes. Por ora parte, el fundador sudamericano de la Orden Rosacruz a quien conocí luego de sistemáticos estudios, arribó a la misma conclusión. El hombre está podrido en su base y volverá a las cavernas para sobrevivir”.
Astorga.- Yo no me siento podrido y aquí hay por lo menos otras dos personas que tampoco se sienten podridas. No se puede generalizar.
 Rietti.- (en un intento por mitigar la polémica putrefaccionista).- Reiteró que el 2000 sorprenderá al hombre vuelto hacia el espacio, gobernado por el magnetismo y la gravidez.
 García.- Los extraterrestres nos están vigilando: no habrá una nueva guerra mundial. Si los estallidos atómicos no han destruido la tierra es porque los extraterrestres limpian la atmosfera.
 Siete Días.- ¡Qué gentiles!
  Masel.- Si se une el mundo, la Argentina del2000 será una potencia extraordinaria. De lo contrario, habrá una hecatombe.
 Romaniuk.- Tal como ya lo vaticinaron Einstein primero y U-Thant después, no hay alternativa: o la Humanidad se une o desapareceremos en número mayoritario. Los extraterrestres intervendrán porque no respetan la evolución de cada planeta.
 Astorga.- El ser humano no va a cambiar; las comunidades al margen, como los hippies, no van a prosperar. El ser humano  deberá encontrarse a sí mismo en un periodo próximo. Soy optimista.
Dayán Safdie.- Lo único importante es la economía, es decir, solucionar los problemas del país. Conocí a un gran rabino, un hombre muy sabio, que vaticinó que el mundo concluía en el año 2000. Según el calendario judío, al año 2000 corresponde el 6000. Es la teoría de que el mundo se ha creado en seis días. Cada milenio corresponde a un día de la creación.
 Siete Dias.- ¿Vale la pena mejorar la economía hasta entonces?
 Dayán Safdie.- Sí, hay que vivir cada minuto de la vida.
 De La Puente.- Yo soy completamente optimista. Toda civilización tiene altibajos. No es la economía lo que importa. Lo más importante de Jesús no fue su crucifixión sino su filosofía. 
 Cerasale.- No hay que olvidar tampoco que el instinto de conservación puede impedir una hecatombe.
 Rietti.- En el año 2000 seremos ciudadanos del mundo y creo en la felicidad del planeta, en la posibilidad del encuentro con otros seres, en los viajes cósmicos con fines benéficos y constructivos.

Un apartado merece este desopilante personaje que tuvo sus 15 minutos de fama por esos años:

FRANCISCO GARCÍA: “SOY MARCIANO POR PARTE DE MADRE”

Creador de un personalísimo Evangelio (suele repetir revelaciones de  Cristo, efectuadas de persona a persona), dice que cuando nació, en Montevideo, hace 61 años, una estrella similar a la de Belén surcó los cielos de Carrasco. Una de sus recepciones telepáticas –ha llenado más de 16 mil páginas con su ardua actividad receptora-  establece: “García es el enviado de Dios, quien con ingentes esfuerzos  no puede evitar que suframos   en 1982 una transformación geográfica mundial (se reflota la sumergida Atlántida, se destruirá Brasil y Uruguay, Salta y Córdoba y hasta el mismísimo Barrio Norte porteño). Prueba de que es García enviado de Dios es que hay varias letras G  en el firmamento americano, visibles hacia las 24 horas en las noches de octubre-noviembre de 1973 y también varias A, inicial de Amor”.
 RG, entre una y otra recepción telepática, se afana escribiendo al Pentágono, a las embajadas, a la Casa Rosada: a veces, alerta sobre invasiones extraterrestres o sobre extrañas explosiones no identificadas o sobre catástrofes aéreas.
  Para abroquelarse contra  ese ajetreo sideral suele pergeñar  largos poemas vinculados con su vocación redentora. En uno de ellos, previsiblemente titulado Soy un redentor , dice:
Me encierro en mi mismo, humildemente / y en mi soledad busco la influencia del sol / cumplir altos destinos tengo en mente / poder salvar al mundo: ¡Soy el redentor!”.
  Devorado por su excelsa obsesión, intransigente, no claudica ni ante las más acuciantes necesidades vegetativas: “Prefiero  quedarme sin comidas antes que quedarme sin papel”, eligió espartanamente. Por eso sus originales reconocen los más dispares membretes. Rioplatense al fin, advirtió la semana pasada  que los extraterrestres se están llevando el agua del Rio de la Plata. El resultado de esa hidrocleptomanía cósmica es la bajante de nivel que ocasiones choques entre navíos y demás catástrofes fluviales. Cuando Siete Días puso en tela de juicio su condición humana, García se confesó: “Bueno, en realidad yo soy marciano por parte de madre. Ella nunca lo supo, pero era extraterrestre”.
 

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