sábado, 31 de mayo de 2014

EL JUMENTO ENCANTADO por ERNESTO CABREJO

Luego de algunas averiguaciones (incluso una charla con la viuda de Cabrejo), confieso que me resulta cada vez más fascinante y más misteriosa, la vida y los conocimientos de “Don Ernesto”. Para algunos fue un sabio Maestro. Aquí otro de sus  cuentos “iniciáticos”:

De su obra inédita "Hombres, Paisajes y Acontecimientos
desconocidos":


Ernesto Cabrejo

Era 1917. A mis cuatro años de edad, visitaba todos los días a mi abuelo materno. Cierto día le pregunté:
 -Papá Santos, cuéntame ese cuento que en el día del duelo de doña Cornelia oí que le narrabas al tío Andres...
 -¿El burro encantado? -No es un cuento, es una realidad...Escucha... 
 "Un día vino a verme muy apenado, Celedonio. Quería participarme de su dolor, pues el más hermoso y fuerte de sus burros se había "encantado" y ademas de hacerle falta su animal de carga, temia el contagio de todos sus animales, y aun de toda su familia. El jumento se pasaba todo el día frente a un peñasco y movia su cabeza como diciendo sí y no. Fue a consultar al cura Olazcoaga y este le aseguró que estaba atrapado por el demonio, debido a la incredulidad de sus dueños. Había que hacer misas, rogativas y exorcismos, de lo contrario toda la familia caería en las garras del maligno.
 -Así que don Santos, voy a vender mi vaca para poder pagar al buen tayta cura, así nos libra de la tentación, me dijo-
 -Primero Celedonio, déjame ver al animal, y después negociaras tu vaca.
 Y acto seguido, salimos de viaje para los pagos de Celedonio. Efectivamente, frente a un peñasco, el pobre burro movía a cabeza, ya en forma afirmativa, ya en forma negativa, como si dialogara con algo desconocido. El camino por el cual transitaba el animal,  era muy sinuoso y saltaba un barranco que solamente el diablo podía hacerlo. Ante tal problema me hice descolgar con unas sogas, cansado de escuchar los ruegos de Celedonio:
 -¡Por favor, Don Santos, rece, no vaya a ser que usted también quede atrapado!-
 Tan abstraído estaba e animal, que ni se dio cuenta de mi llegada, y...¿sabes qué pasaba? El burro lamía la peña en la cual parecían florecer unas escamas sucias de sal. Con la ayuda de otra piedra raspé la roca; era muy dura y rojiza, extremadamente lisa y, cosa rara, había unas inscripciones que me llamaron mucho la atención. Más como demorara, perplejo ante tal acontecimiento, la mujer de Celedonio, que nos acompañara para rezar, lloraba amargamente porque me veía hacer los mismos ademanes que del burro. Y ante los ruegos: ¡Regrese, Don Santos!, me hice ascender con las cuerdas y me reintegré al grupo, que daba gracias a Dios porque no había signos de encantamiento en mí. Ya en casa, le pregunté a Celedonio:
 -¿En qué época visita tu burro la peña?
 -En primavera y en verano, don Santos.
 -¿No en invierno?
-No, don Santos.
 -Por lo pronto no vendas tu vaca, que da leche para tus niños. Dime ¿cuánto demora tu burro ante la peña?
 -Cuatro a cinco días. Cuando regresa, lo alimentamos bien, lo utilizamos para llevar el trigo, para cargar la leña... pareciera olvidarse, ¡pero se escapa al menor descuido!
 -Bien, en cuanto regrese, al afrecho que le das como alimento, añádele un poco de salmuera, y para dale confianza, hazle lamer un terrón de sal todos los días. Te aseguro que el burro no regresará más al peñón.
 -Seguro, ¡sal le daba el diablo! -comentó la mujer.
 -Para la entrada del invierno faltan 15 días, yo vendré por una semana a visitarte y conversaremos mucho.
-Rezaremos por las noches el Santo Rosario, dijo la mujer.
 Y así fue. Regresé al peñón cuando toda la gente comienza a arar sus terrenos para la siembra, pues tal era mi deseo, es decir, estar solo.
 Empecé por la parte superior de la peña, a buscar tierra salobre... en vano. La llovizna había lavado todo. Di un rodeo, descolgándome por unos arboles, buscando siempre una mina de sal o un estanque acuoso, pensando que de éste se produjera su evaporación y depósito en la peña, pero fue inútil. Allí estaba roja como una herida y lisa como una porcelana, con sus hermosas inscripciones, que parecían invitarme a su lectura. Y hablando consigo mismo: "oh, que lástima, no se lo de las esferitas". Cuando cumplas ocho años, tú las descifrarás.
-Mi madre ya me enseñó a leer, le contesté.
-No querido nieto, esta escritura no es de nuestro idioma, ni siquiera de alguno conocido.
-Entonces, ¿cómo lo comprendes tú?
-Cuando quieres escuchar un vals de Montes y Manrique, colocas la arandela de estearato de sodio en el gramófono, ¿no es así? Y lo escuchas... Así son las inscripciones... (Caray con lo de las tres esferitas... pero tú sabrás descifrarlas).
 Cuando cumplí ocho años, murió mi abuela. Trastornos en la casa. Después murió mi abuelo. Mi libro está preparado desde 1940, pero debo respaldar tantas cosas raras con fotografías de las inscripciones y su forma de interpretación.
 Esto leyó mi abuelo en los grabados del peñón:

 A LOS NATURALES HIJOS DE ESTE HOSPITALARIO MUNDO:

 "Nos nombráis en vuestro primitivo y sagrado lenguaje, todos los días de vuestra vida, y sin embrago nos desconocéis. Somos vuestros huéspedes desde hace miríadas de siglos. Hemos habitado en el interior de todas vuestras cumbres (Tauat - Anti - Suyuk) y hemos formado ciudades interiores, como algunas exteriores, las que dejamos intactas junto con nuestros relatos y conocimientos, de los cuales os hacemos legítimos herederos.
 Parte de nuestros hermanos, no se adaptaron o sucumbieron en terribles guerras con diferentes razas invasoras, que hicieron de este bello mundo un campo de batalla, para dirimir sus enconos lejos de sus mundos, sin el más elemental respeto por vuestra raza en gestación, débil, cartilaginosa, con escaso cerebro, piel porosa y muy oscura y expuesta a un inhóspito-selectivo, en todos los órdenes de la naturaleza.
 En los tiempos de nuestra llegada, todo estaba en formación: agua, atmósfera, reinos vegetal, mineral, animal, humano; enormes ríos dividían llanuras inestables, vuestros días más cortos, más cálidos, más húmedos e irradiaciones de vuestros elementos en estabilización.
 En estos momentos, todo ha cambiado: atmósfera, agua pura , agua salina, frutos de infinitas variedades, continentes casi estables, no hay tantas fieras, pero sí un peligro: aparte de vosotros, los pacíficos naturales, los buenos, los mansos, hay híbridos con vicios atávicos: destrucción, derramamiento de sangre, homofágia. A todo esto le llaman arte, y a su acción, guerra.
 Os alertamos: estas corrupciones son las causas de que hermosos mundos giren vacíos por el universo.
 Todos los extraños que les hemos visitado, somos prófugos de nuestros mundos y nos comparamos a niños que desprecian, destruyen el alimento materno y abandonan el cadáver de su madre muerta con el estigma de homicidas. Y a manera de epitafio sobre nuestra existencia, de la que no encontrareis restos, es decir, esqueletos ni lápidas sepulcrales, contaremos nuestra historia, la cual deseamos que nunca se repita en ningún mundo, ni en ningún estado de la materia.
 Por un largo rato, papá Santos quedó pensativo. Luego continuó:
 "Si los animales son inconscientemente más perfectos que los hombres ¿no ocurriría que el burro se sentía arrullado por ese murmullo pétreo?
 Y siguió el relato:
"Nuestro hermoso y lejano mundo llegó a un grado de deslumbrante perfección, tanto en ciencias como en artes, en higiene como en moral, lo cual permitía una inalterable y pacífica convivencia humana.
 De día nos iluminaba un hermoso astro azul y de noche un antisol, creación de nuestros sabios, pues nuestro estado de reposo es diferente al vuestro. Nuestra alimentación, sabiamente administrada nos tornó excesivamente longevos y, aunque teníamos responsabilidades, nuestra apariencia era de niños. La agricultura dejó de existir porque la población aumentaba cada segundo y faltándonos superficies libres, edificamos ciudades aéreas. La luz del anti-sol, reflejadas en prismas de colores hería caudalosos estanques de agua saturada químicamente y de ella se formaban nuestros alimentos. El piso de nuestro mundo era como de vidrio logrado por vibración térmica quedando pequeños canteros para cultivar flores y arboles como recuerdo de nuestro pasado. Como nuestra enorme población no decrecía, debimos mandar contingentes de familias a mundos de la misma materia que la nuestra, pero todas las experiencias que en los mundos se hacían coincidían. En los primitivos nuestra herencia genética retrocedía. En los fríos, no se adaptaba, porque es difícil encontrar en el universo dos mundos similares. Y empezó el problema: para evitar más nacimientos, nos esterilizamos y no nacieron criaturas por milenios, en los cuales fuimos más sabios, más hermosos, más felices, más sensibles, pero transgresores, porque el hombre es como una sustancia viva, sujeta a transformaciones por una ley armónica y perfecta. Querer eternizarse es contrariar las leyes evolutivas del universo.
 Un día nuestras mujeres quedaron grávidas. Análisis y toda indagación fueron normales. Pero al tiempo tan ansiado de su alumbramiento, parieron monstruos que destruyeron gran parte de nuestra humanidad, salvándonos los que pudimos escapar. Daríamos más detalles de este tétrico acontecimiento, pero nos es imposible y solo diremos que nuestro mundo es MASA que gira monstruosamente por los espacios infinitos"
 Muy triste, mi abuelo Samamé sentenció:
-Parece una paradoja: en este universo tan perfecto reinan inseparables la armonía y el desorden, siendo nuestra humanidad un producto de este último, quizás tengan razón las religiones en hablar de un pecado original.



Fuente: http://urazandi.euskaletxeak.net/vol1/dvd03/Publicaciones/La%20Baskonia/htm/index.htm

Otros cuentos de Ernesto Cabrejo:

http://elsurdelgrantriangulo-pablo.blogspot.com.ar/search/label/ERNESTO%20CABREJO






sábado, 3 de mayo de 2014

UN ENCUENTRO CON EL MUNDO INVISIBLE

Se cuenta que desde tiempos inmemoriales existe un mundo invisible: el reino feérico, el país borroso, donde habitan la "gente pequeña", los seres elementales de la naturaleza. Se cuenta también que algunos seres humanos los han visto e incluso han interactudado con ellos; y aunque estas tradiciones parecen haber nacido en Escandinava  y Europa, en Sudamérica y a lo largo y ancho de nuestro país (Argentina) se conocen infinidad de historias y relatos sobre estos seres tan relacionados con la tierra y la naturaleza.
 A través de los años he recogido experiencias que me relataron diferentes personas: recuerdo una muchacha que durante su infancia convivía con un duendecito en su habitación, pero contarlo a sus padres le trajo más trastornos que otra cosa: psicólogos, incomprensión, etcétera; recuerdo un hombre de campo y sus historias en las serranías cordobesas.
 Antes de centrarme en el caso que quiero narrar, unos detalles: los estudiosos de estos temas dicen que en la infancia y hasta la pre adolescencia, muchas personas tienen una "sensibilidad" o "capacidad" especial para poder entrever estos mundos invisibles, por no estar tan contaminadas por lo mundano y lo material de la existencia de los adultos o de lo que un pensador llamó "esa mediocre resignación que algunos llaman madurez".
 Yamila recuerda que cuando tenía 12 años (hoy tiene 21) regresaba una noche de invierno a su casa de la calle Sófocles, en el barrio 25 de Mayo (Localidad de Moreno, Pcia. de Buenos Aires), junto con sus padres. Estacionan su automóvil frente al portón de entrada donde a su derecha tienen un árbol frondoso y siempre muy verde. Ella desciende para abrir dicho portón, el auto entra, las ramas del árbol se bambolean por el envión del coche, Yamila las corre para que no rayen la carrocería y cuando cierra el portón ve a su derecha, con el rabillo del ojo, muy cerca de su perfil derecho, una "cosita" chiquita dorada, bien brillante que volaba como un colibrí con sus piernitas hacia adelante y parecía haber salido desde lo oscuro del árbol hacia su oreja; Yamila voltea rápidamente su rostro y logra ver con más detalle lo que le pareció una "muñequita" como de 10 centímetros con alas muy grandes que regresó volando en zig zag hacia el árbol y desapareció entre sus ramas. Sorprendida, le comentó a su mamá lo que había visto. Hoy en día su madre, aunque no logró ver nada, recuerda el comentario exaltado de su hija en esos momentos. Yamila dice que nunca había estado interesada en los cuentos de hadas y ni siquiera en las películas de Disney y demás. 
Recreación del ser diminuto visto por Yamila,  realizada por Joel Crocsel

 Tal vez estos seres -si es que existen- a veces sean sorprendidos o decidan ellos a quienes revelarse. Nuestras ciudades industrializadas, con más concreto que espacios verdes, de una fea estética, no parecen ser los lugares más accesibles para entrar en contacto con la "gente menuda". Pero, quién sabe, en algún lugar cercano a nosotros, se encuentre una puerta donde vislumbrar por la pequeña cerradura esos "mundos paralelos" y no sentirnos tan solos.
Yamila describiéndonos su experiencia

martes, 25 de marzo de 2014

LA ORDEN NEGRA, EL EJÉRCITO PAGANO DEL III REICH (OSCAR HERRADÓN)

Nuestra recomendación del momento: La Orden Negra, el Ejercito Pagano del lll Reich (Edaf, 2011) 
del periodista español Oscar Herradón. Un muy buen libro donde podemos encontrar la historia de la creación de las SS nazis, la vida de Heinrich Himmler -su artífice-, sus delirantes ideologías, así como el germen de las enfermas políticas del nacionalsocialismo alemán. Sobre todo el innegable esoterismo que envolvió a todo el nazismo en general. El autor nos  muestra a los personajes claves que influyeron tanto en Hitler como en Himmler, el "mago negro" del partido nazi. Los rituales celebrados por esta orden, la creación de la famosa Ahnenerbe y sus búsquedas desesperadas y fanáticas del origen de la "raza Aria" por todo el mundo, -inclusive en nuestra América del Sur-, los siniestros experimentos de sus sádicos médicos, son algunos de los temas desarrollados en esta más que interesante obra. 
 Imprescindible para entender en profundidad los trece años en que los "caballeros negros" del Tercer Reich siguieron un camino de terror para  apoderarse de Europa.

martes, 18 de febrero de 2014

LOS HERMANOS Cuento-Por Ernesto Cabrejo

Siguiendo nuestra búsqueda del legado del escritor y sabio maestro Ernesto Cabrejo, volvemos a seleccionar otro cuento publicado en la revista La Baskonia, cuando era dirigida por nuestro admirado Julio Goyén Aguado:

Ernesto Cabrejo


La Baskonia presenta un trabajo del señor Ernesto Cabrejo,
colaborador desde nuestros comienzos, profundo conocedor de un vasto temario que abarca mitos, leyendas, historia, relatos y comentarios acerca del imperio incaico y de las implicancias que ciertos estudiosos del tema, le conceden.

-Papi!...Papi!...
-Quéeeeeee!- contestó malhumorado el padre, dejando a un lado el diario ante lo que creía una "molestia".
-Papi... ¿qué quiere decir ingeniero sideral?
-Tienes cada pregunta, nene...!
-Y tú, tienes cada respuestas...!-terció la madre.
-Entonces, contéstale tú!...-dijo el padre
-Yo estoy mu ocupada...!
-No se enojen por tan poca cosa-dijo el niño- solo quería saber si conocían esas dos palabras, porque les voy a contar un cuento...Escuchen...
 Un Ingeniero Sideral llegó a la Tierra, con su familia, donde pensaron encontrar seres pensantes, pero se chasquearon porque sólo hallaron unos feos animalitos (1), a los que se propusieron hacer útiles en un tiempo prudente (lo que Natura hubiese hecho en largos períodos) .
 Este ingeniero y sus hijos, cultivaron arboles frutales para el sustento, hicieron canales para traer agua de los deshielos, seleccionaron combustibles, analizaron minerales, atrajeron-con sonido- a la hermosa e inteligente fauna marina, en plena selección natural. Por medio de colores, se relacionaron con los pájaros, con palabras graves domesticaron a las fieras, las que -mansas- correspondían con sus servicios a tan magnos Señores. Pero, por sobre todo, construyeron hermosos pueblos, con escuelas confortables para sus seres humanizados.
 Miríadas de siglos habían transcurridos, cuando una violenta transformación geológica hizo añicos edificios y monumentos, destrozando los hermosos pizarrones donde se enseñaban símbolos a los educandos
  Todo fue confución, murieron muchos y los hermanos se disgregaron, sucediéndose edades tras edades. Pero, como siempre acontece, empezó a contarse la historia. Los que se salvaron en el Sud, creyeron que estaban en el Norte, y los que estaban en el Norte, aseguraban que estaban en el Sud. Ambos, si, huyeron durante mucho tiempo de los rayos del sol-¿por qué?- y se cubrían la cabeza con un casco rojo. Después, se fueron olvidando, embruteciendo, se pelearon, se volvieron envidiosos, haraganes, codiciosos, "valientes", ladrones, y lo peor, egoístas.
 Con el transcurso del tiempo, se identificaron, unos como arios, los otros como hiperbóreos. Los dos añoraban sus antiguos lares: Austerria para estos, Oausterland para aquéllos. En su memoria racial se conservaba el recuerdo de Mayllyam y Allman, existiendo hasta la fecha estos hermanos, separados por un gran abismo.
 Quedan, si, como relicario, el nombre de muchos lugares en su bello y común idioma, deformado por el tiempo: Chum-ram, Nina, Kala, Ur, Tiky,Keshpe, Marka, Mena, Pira, Ere, Ara, Andia, Ante...
 En el cerebro del niño picoteaba, como pájaro salvaje, las memorias de las vocales perdidas, sin las que no se pueden componer las palabras claves. Se despojó respetuosamente de su boina roja, y dijo con tristeza, mirando a sus progenitores:
-Gritan cuando uno les pregunta, y duermen cuando les cuento la verdad!
-"No todos", contestó la Urmimikuna (2) , que había escuchado el relato detrás de la puerta. "Cuando yo tenía tu edad, conocí esta historia de los labios de un Uillak-Umu (3), quien se lamentaba de los que la deformaban diciendo que un Inka flechaba al sol cuando se ocultaba, como hoy, detrás de nuestros Ork' os (4). Todo el valle de Urubamba adquiría un tinte rojizo y de los enormes macizos calcinados, parecían brotar sus reminiscencias: la tierra toda vibraba acorde con musicalidades de Manchaypuitos (5). Nuestro sabio decía -culminó la nodriza- que solamente con la traducción de la palabra Pakariytampu se podría hacer una historia, que resucitara la grandeza de las razas que poblaron la tierra...

Perú-Marcahuasi-  El monumento a la humanidad. Tercer perfil. Mira hacia el Sur y lo vemos desde el Este. Los cuatro perfiles miran hacia el polo del hemisferio, el más importante, y representan a la raza blanca. (Daniel Ruzo-LA HISTORIA FANTÁSTICA DE UN DESCUBRIMIENTO)


(1) Ezequiel 16: 4al 6
(2) Nodriza
(3) Sabio relatador de historias
(4) Cerros
(5) Instrumento místico: humano-telúrico


Fuente: Revista La Baskonia n°1675 (1978)
 http://urazandi.euskaletxeak.net/vol1/dvd03/Publicaciones/La%20Baskonia/htm/index.htm

lunes, 27 de enero de 2014

EL JUEGO DE ENDER (ORSON SCOTT CARD)

 En estos días en los cuales se ha estrenado en los cines la película basada en el libro El Juego de Ender (1985) del norteamericano Orson Scott Card,
queremos recomendar con entusiasmo esta excelente novela de ciencia ficción, ganadora de varios premios relacionados con este género literario. Una fantástica historia donde encontramos acción, psicología, ciencia, ética y una profundidad de argumento que la convierten en una de las obras cumbres de la ficción científica. El autor nos sorprende en cada capítulo con giros inesperados en la trama del relato y sobre todo en su final.
 Sinopsis:
La Tierra se ve amenazada por la especie extraterrestre de los Insectores, unos seres que se comunican telepáticamente y que se consideran totalmente distintos de los humanos, a los que quieren destruir. Para vencerlos, la humanidad necesita de un genio militar, y por ello se permite el nacimiento de Ender, el tercer hijo de una pareja en un mundo que ha limitado estrictamente a dos e número de descendientes.  A los seis años, Ender es reclutado para ser adiestrado en la Escuela de Batalla, una estación espacial donde los niños superdotados son preparados desde su infancia para dirigir la próxima guerra...
 Los entusiastas de la ciencia ficción seguramente ya la habrán leído, y a los que no suelen abordar este género, les pediría que le den una oportunidad.


jueves, 26 de diciembre de 2013

EXPEDICIÓN A LAS CUEVAS DE LOS TAYOS (MÓRICZ-GOYÉN 1968)

 Parece que hay misterios que tal vez nunca se revelarán definitivamente, pero también parece que llegan tiempos en que algunos de ellos empiezan a mostrar señales  que nos recuerdan que las búsquedas individuales y también colectivas de ciertas verdades, no debemos detenerlas ni abandonarlas. Necesitamos conocer realmente nuestros orígenes, nuestra historia y por ende nuestro destino, para lograr una vida plena, sin miedos y sin cárceles y sobre todo sin las mentiras y manipulaciones de las que seguimos siendo víctimas. Nuestra bendita y tan vapuleada América, está intentando decirnos, por ahora en un susurro -que luego se convertirá en un grito que se dispersará por los cuatro vientos- que existe un conocimiento resguardado en las entrañas de nuestro continente, de nuestra Pachamama, que nos abrirá sus puertas, si queremos y si lo buscamos con anhelo, pasión  y perseverancia. Por suerte para nosotros, hubieron hombres como Ernesto Cabrejo, Juan Moricz, Goyén Aguado y tantos más que nos dejaron pistas como si fueran un hilo de Ariadna para incentivar nuestras búsquedas. Uno de estos buscadores es Javier Stagnaro, que incansablemente persevera en seguir tirando del hilo. Este tesón le ha llevado a localizar -trabajo que le llevó 10 años- está valiosa película (como documento y testimonio) sobre el viaje de Móricz y Goyén Aguado a las cuevas de Los Tayos, donde fueron testigos de los tesoros ocultos más reveladores que alberga nuestra humanidad. Pero dejemos a él que nos prologue este hallazgo, que se publica por primera vez en Internet, para todos los que se empeñan como nosotros, en seguir las huellas de nuestro verdadero origen.

Prólogo:

 En un edificio señorial de la Av. de Mayo al 600, cuya arquitectura pertenece a un artífice de la Masonería, casi todas las unidades funcionales corresponden al estudio de abogados O`Farrell. Allí se puede ver en un escudo que ornamenta una de las entradas al mismo, una cruz que lo divide en cuatro, y en uno de sus cuarteles una daga o puñal. 


Su simbolismo nos habla de Cruzados o Templarios y en el edificio siguiente funcionó en uno de los últimos pisos, La Orden de Caballeros de Malta, que fue el último refugio de los Caballeros del Temple cuando fueron expulsados por los Moros de la Isla de Rodas. Volviendo al edificio numerado 651, en el primer piso (Off.7), rompiendo con la monotonía del inmueble funcionaba el Centro Argentino de Espeleología (C. A. E.), una institución civil dedicada como su nombre lo indica, al estudio de las cavidades naturales de la Tierra (Speleo, del Griego: Caverna, Logía: Estudio), fundado por Julio Goyén Aguado junto a otras personas en 1970.
Saliendo del ascensor, a la izquierda y cruzando una puerta de dos hojas, se tenía acceso a un hall de aproximadamente 3m. x 3 m. de donde se podía ingresar a una de las oficinas del estudio O`Farrell y al C. A. E. Allí, ocasionalmente Julio montaba una pantalla, colocaba una decena de sillas y desde el fondo, junto a las puertas, un proyector de films súper 8.
La función que tenía la impronta de una escena del siglo XIX -como casi todo lo que interesaba a Julio- nos mostraba documentales de expediciones espeleológicas realizadas por el Centro, como aquella recreación de la experiencia de internación en solitario en la Cueva de las Brujas en Malargüe, Mendoza, por algunos miembros de la institución, con la producción y participación del documentalista Andy Pruna y otras de origen extranjero, principalmente de origen francés, que eventualmente Julio mandaba a buscar -como en mi caso- a la Embajada de Francia ubicada en el Palacete de la Familia Ortíz Basualdo entre la calle Cerrito, la Av. 9 de Julio y la calle Juncal.
Entre las películas proyectadas había una filmada en 8 mm., sin sonido, que correspondía a una de las primeras expediciones a la Cueva de los Tayos en Ecuador, en la región de Morona-Santiago no muy lejos de la frontera con Perú, con la participación de Julio, Juan Móricz, y miembros de la Iglesia de los Mormones entre los que se hallaba el Elder Jim Jesperson en el año de 1968. Allí lo podemos ver a Julio y a los demás expedicionarios cuando llegan a la selva en una avioneta desde puerto Limón, luego internándose en la espesura selvática seguidos de porteadores aborígenes y posteriormente desplazándose en balsas de troncos cuya madera es típica de la región. Con admirable maestría y equilibrio, miembros de las etnias shuaras y otras de la zona conducen las aparentemente frágiles embarcaciones, arremetiendo intrépidamente por los rápidos del torrentoso río Yaupi. La filmación de esta travesía, según el Arq. Carlos María Zavalla -a quien he consultado- podría corresponder a un participante de origen japonés, quien a su vez sería el que convenció a sus compatriotas para realizar una expedición a la Cueva de los Tayos en años posteriores.
Los que asistíamos a la proyección de esta película en el hall del C.A. E., permanecíamos en silencio, mudos como el film que mirábamos, en un clima próximo a quien participa de un rito religioso en un Templo. Por suerte teníamos a Julio que nos hacía de comentador de lo que estábamos presenciando, sabiendo que éramos unos pocos que tenían ese privilegio. Ahora como decía Julio, “tal vez los tiempos han llegado” para que todos puedan conocer algo de la Odisea del descubrimiento de los “Archivos ocultos de Austerria”.
 Buenos Aires, martes 17 de diciembre de 2013.
                                                                                     Javier E. Stagnaro
Juan Móricz, Julio G. Aguado, Dr. Dick E. Ibarra Grasso. Arriba miembros del CAE

Se reunían en el C.A.E para ver las películas de sus expediciones


Primera parte



Segunda parte







lunes, 9 de diciembre de 2013

VISITANTES MILAGROSOS (IAN WATSON)

 

El libro que recomendamos en esta oportunidad es Visitantes Milagrosos del escritor británico de ciencia ficción Ian Watson.
 Una curiosa obra que trata en forma de novela sobre la temática Ovni, muy raramente abordada por los escritores de este genero. Magistralmente escrita, es notorio que el autor abrevó en la literatura "Ufo" de la década de los setenta (con las ideas de Jung y Jacques Vallée a la cabeza). 
 La reseña del libro:
 John Deacon, director de un grupo que investiga los estados alterados de conciencia, se enfrenta con el fenómeno OVNI gracias a un contacto en la tercera fase que experimenta su alumno Michael, y el intento de explicar las experiencias que van a vivir los protagonistas permite al autor abordar una nueva teoría que nos descubrirá aspectos insólitos de tan polémico tema.

La capacidad de Watson se revela en la mezcla coherente de hipótesis que incluyen a los extraterrestres, pero también se basan en estudios de psicología y de ecología planetaria, incluyendo las enseñanzas sufíes, las explicaciones basadas en la mecánica cuántica y el teorema de Gödel.

Un brillante ejemplo de ficción especulativa, que Watson resuelve magistralmente, salpicando la acción de aventuras y misterios. Un sorprendente libro que interesará por igual a los aficionados a la ciencia ficción y a los estudiosos del fenómeno OVNI.


 Para finalizar un pequeño extracto de una entrevista al autor publicada en la magnifica página: http://www.cyberdark.net/portada.php?edi=6&cod=234


Visitantes milagrosos es muy diferente a todo lo que haya escrito. ¿Qué pretendía con ella? ¿Una apología del género de platillos volantes? ¿Su confesión de que cree en ellos?
 Bueno, en un principio empecé a escribirlo porque me interesaba mucho el tema de los platillos volantes y la gente que ha tenido experiencias de este tipo. Pero después tomó vida propia y llegué a sentir que si no podía terminarlo no podría volver a escribir nada más.

 ¿Que si yo creo en los platillos volantes? No, pero sí creo que se pueden tener experiencias de este tipo. De hecho estas experiencias ocurrían ya en la edad media. En esa época se relacionaban con las hadas o los ángeles. La gente tenía experiencias místicas, encuentros con las hadas, gente que desaparecía durante algunos años y volvía contando historias increíbles sobre su viaje,... Hoy en día, debido a nuestro punto de vista mas tecnológico, las relacionamos con la posibilidad de que haya vida en otros planetas y con la posibilidad de que estos extraterrestres nos visiten. Pero, personalmente, no creo que vengan en platillos volantes. Si existen o no, es otro tema.

   Yo creo que hay varios tipos de experiencias de este tipo. Están las experiencias místicas, las causadas por las drogas.... Quizá estos grupos de experiencias se conectan en algunos sitios y quizá, solo quizá, fuese posible reproducirlas.


Ian Watson